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Buenos días a todo el mundo. La derecha nacionalista europea se alegró cuando Donald Trump fue elegido presidente por primera vez en 2016. Y volvió a celebrarlo cuando regresó a la Casa Blanca el año pasado. Su triunfo fue visto como una reivindicación de las plataformas antinmigración y antiprogre que han ido ganando impulso también a su lado del Atlántico. Pero en el último año, los aranceles agresivos de Trump, sus amenazas de invadir Groenlandia, su guerra en Irán —y la crisis energética que ha engendrado—, por no mencionar sus ataques al papa, han cambiado eso. En esta edición, mi colega Jason Horowitz, nuestro jefe de la corresponsalía en Madrid, escribe sobre cómo la marca Trump es ahora tan tóxica en Europa que tanto los izquierdistas como los conservadores se oponen a él. También:
¿Por qué tantos líderes europeos quieren plantarle cara a Trump?Por Jason Horowitz Él es el recién ungido líder de la izquierda mundial. Ella es la pionera de la nueva derecha nacionalista europea. Aunque Pedro Sánchez, de España, y Giorgia Meloni, de Italia, son dos líderes europeos situados en extremos opuestos del espectro ideológico, la semana pasada ambos se encontraron recorriendo el mismo camino hacia la supervivencia política: plantarle cara al presidente Trump. Es una señal de lo bajo que ha caído el prestigio de Trump en Europa. Trump como salvavidas En España, Sánchez se ha convertido en el favorito de la izquierda internacional por oponerse desde el principio y en numerosas ocasiones a Trump, ya sea por las amenazas arancelarias del presidente estadounidense, sus exigencias para que otros países aumenten el gasto militar, sus ambiciones en Groenlandia o, lo que es más importante, su guerra en Irán. “No a la guerra” fue el mensaje de Sánchez en una cumbre en Barcelona a la que asistí el fin de semana. Habló ante una multitud enfervorizada, formada por su base española, así como por líderes liberales de Europa, Sudamérica, África y Estados Unidos. “La vergüenza para aquellos”, dijo, “que defienden el privilegio de las élites, los que apoyan la guerra”. Pero como han señalado muchos analistas españoles, el hecho de que Sánchez se haya enfrentado a Trump, así como los repetidos menosprecios de Trump a Sánchez, han servido no solo para elevar la posición del presidente del gobierno español en el extranjero, sino también para distraer la atención de sus problemas internos. Este mes, excolaboradores políticos de Sánchez se enfrentan a vergonzosos escándalos de corrupción y a juicios ante el Tribunal Supremo español. (Ellos dicen que son inocentes, y el propio Sánchez no está implicado). Sánchez llevaba hundiéndose en las encuestas desde el verano. Pero Trump se ha convertido en un salvavidas. Cuanto más intenta Sánchez distanciar a España de Estados Unidos, mejor le va en los sondeos. Desde que le plantó cara a Trump, está despertando entusiasmo entre una base que necesita movilizar desesperadamente. Su popularidad está aumentando. Trump como lastre Algo parecido está ocurriendo al otro lado del Mediterráneo, en Italia. Sánchez y Meloni no tienen mucho en común políticamente. Ella es la abanderada de una ideología europea de extrema derecha que durante mucho tiempo había abrazado a Trump por su nacionalismo, su oposición a la inmigración y su desdén por las políticas identitarias liberales. Durante años, Meloni había buscado influencia en Europa como un puente de la derecha hacia Trump. Sin embargo, la semana pasada se encontró recorriendo el mismo camino para alejarse de Trump.
Meloni perdió recientemente un referendo, lo que muchos analistas atribuyeron a su estrecha relación con Trump. Su popularidad en Italia ha caído en picada desde que el presidente estadounidense amenazó con imponer aranceles, incluso a la pasta, y lanzó la guerra en Irán. Entonces Trump atacó al papa León XIV. En la católica Italia, donde el Vaticano importa, elegir entre ponerse del lado de un papa popular que defiende la paz en una guerra a la que se opone la mayoría de los italianos y un presidente estadounidense que cava zanjas de popularidad no es una decisión difícil. Meloni, quien ha gobernado más con pragmatismo que con ideología, se puso del lado del papa. “Encuentro inaceptables los comentarios del presidente Trump sobre el Santo Padre”, dijo Meloni. En respuesta, Trump hizo el trabajo por Meloni, y la atacó por considerarla desleal y no la persona que él creía conocer. Para Meloni, quien, como Sánchez, se enfrentará a unas elecciones el año que viene, el mensaje de ruptura fue esencialmente un regalo político. Un presidente estadounidense tóxico Que distanciarse de Trump sea un deber político para personas tan diametralmente opuestas ideológicamente como Sánchez y Meloni demuestra lo tóxico que se ha vuelto el presidente estadounidense en todo el continente. En la izquierda, Trump ha sido el viejo del costal desde el primer día, y Sánchez claramente ha calculado que los beneficios políticos de oponerse firmemente al presidente estadounidense valen la pena, independientemente de las consecuencias que pueda tener. Sus asesores afirman que el país, que tiene una economía en crecimiento, un superávit comercial con Estados Unidos y la protección de la Unión Europea en materia de acuerdos comerciales, está bien preparado para cualquier represalia. Trump es tan impopular que a Sánchez le resulta más útil como rival que como amigo. Por otra parte, los conservadores europeos vieron durante años a Trump como una figura energizante, alguien que rompía con los tabúes contra la extrema derecha y que creaba un impulso mientras ellos intentaban desmantelar la Unión Europea y llevar a cabo agendas más nacionalistas en sus países. Pero la distancia buscada por Meloni indica que eso puede estar cambiando. En el Reino Unido, Nigel Farage, quien solía ser admirador de Trump, es cada vez más crítico con él. Una figura destacada del partido de extrema derecha alemán AfD lo llamó “carga enorme”. En Francia, dirigentes de la Agrupación Nacional han pedido explícitamente distancia. Ahora parece que también Meloni ha decidido que el presidente estadounidense ha llegado demasiado lejos. Y si Meloni quisiera más pruebas de que el apoyo de Trump podría ser electoralmente contraproducente, no tendría que mirar más allá de Hungría, donde, a pesar de las buenas noticias de Trump y de una visita personal del vicepresidente JD Vance, el aliado de Meloni, Viktor Orbán, sufrió recientemente una derrota aplastante. QUÉ MÁS ESTÁ PASANDO
La batalla por el estrecho de Ormuz se intensificaEl Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán dijo que había incautado dos buques de carga el miércoles cerca del estrecho de Ormuz, un día después de que Trump prorrogara un alto al fuego con Irán, pero mantuviera el bloqueo de los puertos del país. Las incautaciones ponen de relieve cómo Estados Unidos e Irán han recurrido a sus marinas para intentar presionarse mutuamente, mientras el futuro de las conversaciones diplomáticas sigue sin estar claro. Pakistán dijo que estaba dispuesto a ser la sede de una nueva ronda de conversaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra, pero ni Washington ni Teherán han indicado con claridad lo que haría falta para acelerarlas. Otros acontecimientos:
Un préstamo de 90.000 millones de euros a UcraniaDespués de meses de obstrucción por parte de Hungría, la Unión Europea dio el miércoles un paso decisivo para extender un salvavidas a Ucrania mientras se prolonga la guerra de Rusia. El préstamo de 90.000 millones de euros estaba bloqueado desde febrero por el primer ministro Viktor Orbán, quien había acusado a Kiev de no actuar con rapidez suficiente para reparar un oleoducto dañado por un atentado. Orbán fue derrotado en las elecciones de este mes. OTRAS NOTICIAS DESTACADAS
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DEPORTESFútbol: Liam Rosenior fue destituido por el Chelsea tras menos de cuatro meses como entrenador del club. Copa Mundial: Quedan solo 50 días para el inicio del torneo. Ponte al día sobre la situación de las selecciones mejor clasificadas, como Francia, España e Inglaterra. LA PRUEBA DE INSULTOS DEL DÍA
¿Sabes distinguir las verdaderas ofensas británicas de las falsas?Unos investigadores británicos están recopilando las maneras en las que es posible insultar a alguien en inglés británico. Han pedido a la gente que les envíe improperios que podrían ser poco conocidos para las personas extranjeras. Responde a nuestro cuestionario y averigua si eres capaz de distinguir un insulto británico auténtico. LA LECTURA MATUTINA
Estas imágenes muestran el arrecife Antílope, una gran isla artificial que China ha estado construyendo de forma rápida y silenciosa en aguas disputadas frente a la costa de Vietnam. Un tramo de arrecife que estaba bajo el agua hace solo cuatro meses ahora alberga edificios, un helipuerto y varios embarcaderos. La isla podría ayudar a Pekín a seguir dominando el mar de China Meridional, una vía marítima clave para la navegación mundial. Los analistas afirman que es probable que se convierta en uno de los mayores puestos militares de Pekín en la región. Echa un vistazo (en inglés). ALREDEDOR DEL MUNDO
Danza de primera sin un estudio lujosoEl estudio principal de la École des Sables, una escuela de danza en Senegal, no tiene piso flexible ni paredes con espejos. En realidad, no hay paredes en absoluto. Los bailarines practican al aire libre, bajo un gran toldo, y el suelo es inusualmente inestable: es de arena. El estudio de arena forma parte de la visión orientada a la naturaleza de Germaine Acogny, quien fundó la escuela en 1998 en Toubab Dialao, un pueblo pesquero a una hora en coche de Dakar. A lo largo de los años, la École des Sables se ha consolidado como el centro de formación en danza de más alto nivel de África. Pero el dinero es una preocupación constante, y hay planes para construir un nuevo puerto en el espacio arbolado cercano. |