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También se podrá ver una versión restaurada de los treinta años de Tesis, la película sobre una estudiante de Comunicación que investiga grabaciones clandestinas de torturas y asesinatos reales y que provocó un pánico femenino a bajar a los parkings españoles en los 90. La proyección de la película contará con un encuentro con el público de Sitges de su director, Alejandro Amenábar.
La madre beata y obsesiva de Carrie sirve aquí como antesala de una tendencia que está especialmente activa en el fantástico. El terror biblíco está de moda y en Sitges se podrán ver cintas como Leviticus, de Adrian Chiarella, sobre poderes sobrenaturales y fanatismo religioso; The carpenter’s son, de Lotfy Nathan, protagonizada por Nicholas Cage y la artista FKA sobre los primeros años de Jesucristo o Karma, con Marione Cotillard en una ficción centrada en el horror de las sectas religiosas. También se podrá ver Hungry, de James Nunn, sobre un hipopótamo que se rebela contra los turistas de safari. O la comedia negra DRAG, con Ricky Ullman y Greg Yagolnitzer y la hija de Danny DeVito, Lucy DeVito, la hija de Danny DeVito.
La presencia española, además de la cinta rodada en inglés de María Martinez Moya, contará con Apocalipsis Z: Parte 2, de Carles Torrens, una cinta zombi que parte de la premisa de que los últimos hombres sin infectar en Europa se encuentran en las islas Canarias y hay que ponerlos a salvo. Más zombis habrá en Colony, de Yeon Sang-ho, el coreano que ya pasó el año pasado por Sitges con el éxito Tren a Busan. Otros títulos a destacar con Nightborn, de Hanna Bergholm, o The Birthday Party, de Léa Mysius, sobre todo lo que se puede torcer en un cumpleaños en una zona remota y casi personas a la vista.
Por su parte, el director artístico del festival, Angel Sala, ha aclarado que el cine Retiro, una de las sedes emblemáticas del festival, “no estará a punto” ya que continúan las obras de rehabilitación.
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